top of page

¿Es normal perder más cabello en primavera?

4 sept
4 min de lectura

Llega la primavera, empezamos a notar más cabellos en la almohada, en la ducha, en el cepillo y aparece la pregunta inevitable:

¿Es normal que se me esté cayendo más el cabello?

La respuesta corta es: puede serlo. El cabello tiene ciclos naturales de crecimiento, reposo y caída, y algunas personas pueden notar un aumento estacional de la caída en determinadas épocas del año.

Pero hay algo importante: no toda caída de cabello es “caída estacional”. Por eso, aprender a reconocer qué es normal y qué merece atención puede ayudarte a cuidar tu cabello a tiempo.


¿Por qué puede caerse más el cabello en primavera?

Nuestro cabello no crece de manera continua. Cada folículo piloso atraviesa diferentes fases:

  • Fase anágena: es la etapa de crecimiento.

  • Fase catágena: una etapa breve de transición.

  • Fase telógena: el cabello entra en reposo y posteriormente se desprende para dar lugar a un nuevo ciclo.


En determinados momentos, una mayor cantidad de cabellos puede coincidir en la fase de reposo y caída. Esto puede hacer que durante algunas semanas encontremos más cabello al lavarnos o cepillarnos.

Por eso, cuando llega la primavera, algunas personas perciben una mayor cantidad de cabello desprendido.


Pero… ¿la primavera realmente provoca la caída?


No podemos decir que la primavera, por sí sola, sea la causa de la caída del cabello.

La evidencia científica sobre una verdadera “muda estacional” en humanos es limitada y existen variaciones individuales importantes. Además, muchas veces lo que llamamos caída estacional puede estar relacionado con procesos que ocurrieron semanas o incluso meses antes.

Estrés, enfermedades, cambios hormonales, dietas restrictivas, fiebre, falta de determinados nutrientes o alteraciones del cuero cabelludo pueden modificar el ciclo del cabello.

Por eso, ante una caída importante, no conviene atribuirlo automáticamente al cambio de estación.


¿Cuánto cabello es normal perder?

Es normal perder cabello todos los días. De hecho, encontrar algunos pelos en la almohada, la ropa, el cepillo o la ducha no significa necesariamente que exista un problema.

Se suele hablar de una pérdida aproximada de 50 a 100 cabellos al día, aunque esta cifra es orientativa y puede variar mucho entre personas.

Por ejemplo, alguien con el cabello largo puede tener la sensación de que pierde muchísimo más simplemente porque cada cabello resulta mucho más visible.

También influye la frecuencia de lavado: si pasan varios días entre lavados, es posible encontrar una mayor cantidad de cabellos juntos durante la ducha, aunque se hayan desprendido progresivamente.


¿Cuándo debería preocuparme?

Hay señales que merecen más atención que simplemente encontrar algunos cabellos sueltos.

Consultá con un profesional si notás:

  • Una caída repentina o muy abundante.

  • Que la caída continúa durante varios meses.

  • Disminución visible de la densidad.

  • La raya del cabello cada vez más ancha.

  • Zonas del cuero cabelludo donde se ve claramente más piel.

  • Entradas que aumentan.

  • Placas o zonas sin cabello.

  • Picazón, descamación, dolor o inflamación del cuero cabelludo.

  • Cabellos que se quiebran constantemente además de caerse desde la raíz.


La diferencia entre caída y afinamiento también es importante. No es lo mismo perder cabellos que notar que, con el tiempo, cada vez tenemos menos densidad.


Primavera: una buena oportunidad para revisar nuestra rutina capilar

Más allá de la cantidad de cabello que encontramos en la ducha, la primavera puede ser un buen momento para observar cómo está nuestro cuero cabelludo y revisar nuestros hábitos.

Algunas recomendaciones sencillas:

1. No te obsesiones contando cabellos

Contar cada cabello que cae puede generar más ansiedad que información útil. Es mucho más importante observar la evolución general de la densidad y el comportamiento del cabello.

2. Cuidá el cuero cabelludo

El cuero cabelludo es la piel sobre la que crece nuestro cabello. Mantener una correcta higiene y utilizar productos adecuados para sus características es parte fundamental del cuidado capilar.

3. Evitá peinados excesivamente tirantes

Colas, rodetes o trenzas muy ajustadas y utilizados de forma frecuente pueden generar tensión sobre el folículo.

4. Cuidá la alimentación

El cabello necesita energía y nutrientes para crecer. Las dietas muy restrictivas pueden afectar el ciclo capilar.

Una alimentación variada y suficiente es importante y, ante sospechas de deficiencias, lo adecuado es consultar con un profesional de la salud en lugar de suplementarse por cuenta propia.

5. Tratá tu cabello con suavidad

Desenredá sin tirones, evitá temperaturas excesivas y prestá atención a los procesos químicos frecuentes si tu fibra está debilitada.


Y algo fundamental: el cabello que ya salió del cuero cabelludo no puede repararse biológicamente, pero sí podemos mejorar su aspecto y reducir el daño de la fibra con una buena rutina de cuidado.


Entonces, ¿qué hacemos si llega la primavera y sentimos que se nos cae más el cabello?

Primero: no entrar en pánico.

Una variación temporal de la caída puede formar parte de la dinámica normal del ciclo capilar. Pero si la caída es intensa, persistente o viene acompañada de pérdida de densidad, no deberíamos conformarnos con pensar que “es por la primavera”.

El cabello muchas veces nos muestra lo que está ocurriendo en nuestro organismo con cierto retraso. Por eso, cuando la caída cambia de forma significativa, es importante mirar el contexto completo y, si es necesario, realizar una evaluación profesional.


Así que la próxima vez que encuentres un montón de cabellos en el desagüe, en lugar de pensar automáticamente “¡se me está cayendo todo!”, observá la evolución.

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
bottom of page